El proyecto para la construcción del segundo puente que conectará a las provincias de Chaco y Corrientes volvió a cobrar relevancia en la agenda política regional, generando expectativas en torno a su posible reactivación. Esta obra es considerada estratégica no solo para mejorar la conectividad entre ambas jurisdicciones, sino también para impulsar el desarrollo logístico y productivo del Norte Grande argentino. Además de aliviar el tránsito diario entre las ciudades de Corrientes y Resistencia, el nuevo viaducto podría integrarse a futuro al corredor bioceánico que une los océanos Atlántico y Pacífico, fortaleciendo el comercio y la circulación de mercancías en la región.
En ese contexto, el ministro de Obras y Servicios Públicos de Corrientes, Jorge Meza, adelantó recientemente que en los próximos días podrían conocerse novedades sobre el avance del proyecto. Durante una entrevista radial, el funcionario explicó que la iniciativa ya cuenta con un importante desarrollo técnico, aunque aún resta resolver uno de los puntos clave: el financiamiento internacional necesario para llevar adelante la obra. Según indicó, los estudios y análisis técnicos están finalizados, pero para gestionar el crédito ante organismos multilaterales se requiere previamente el aval del Gobierno nacional.
Meza también señaló que ya se iniciaron gestiones con autoridades nacionales para avanzar en ese sentido. En ese marco, mencionó que el ministro del Interior, Diego Santilli, habría otorgado el respaldo político necesario para que se pueda presentar formalmente la solicitud de financiamiento ante entidades internacionales. No obstante, el funcionario provincial pidió prudencia y aclaró que es necesario esperar confirmaciones antes de generar expectativas excesivas.
La construcción de este segundo puente es vista como una solución fundamental para descomprimir el tránsito del actual puente interprovincial General Belgrano, que desde hace años presenta altos niveles de congestión, especialmente en horarios pico. Asimismo, su concreción permitiría mejorar la competitividad logística de la región y fortalecer el rol de Corrientes como punto estratégico de transporte y comercio.
Durante la misma entrevista, el ministro también se refirió al panorama general de la obra pública en la provincia, marcado por la reducción de inversiones provenientes del Gobierno nacional. Frente a esta situación, ratificó la decisión de la administración provincial de continuar impulsando proyectos de infraestructura que contribuyan a sostener el empleo y dinamizar la economía local. En ese sentido, destacó que el gobernador Juan Pablo Valdés mantiene el compromiso de priorizar obras que tengan impacto directo en el desarrollo territorial.
Meza recordó además que el exgobernador Gustavo Valdés había promovido acuerdos para avanzar en obras que originalmente dependían de la Nación, estableciendo esquemas de trabajo conjunto entre los distintos niveles del Estado. Actualmente, el Ministerio se encuentra organizando distintos paquetes de obras para mantener activa la actividad en el sector y promover iniciativas con fuerte presencia en el interior de la provincia.
Las declaraciones del ministro se producen luego de una serie de gestiones políticas realizadas en los primeros meses del año que devolvieron protagonismo al proyecto del segundo puente. Durante una visita a la ciudad de Resistencia, el ministro del Interior Diego Santilli destacó la importancia del viaducto para ambas provincias y para la integración regional, señalando que se trata de una infraestructura clave para mejorar la conectividad y potenciar el corredor bioceánico.
En esa oportunidad, el funcionario nacional explicó que el principal desafío sigue siendo asegurar el financiamiento internacional, una gestión que se está analizando junto al Banco Interamericano de Desarrollo. Posteriormente, Santilli mantuvo una reunión con el gobernador Juan Pablo Valdés en la Casa de Gobierno de Corrientes, donde el mandatario provincial presentó la documentación técnica del proyecto y recordó que el organismo financiero ya había emitido previamente una instancia de “no objeción”.
Según explicó Valdés, el avance del proyecto dependía principalmente de la decisión política y del aval formal del Gobierno nacional para poder continuar con las gestiones ante el BID. Con ese respaldo, la provincia espera poder avanzar en los próximos pasos que permitan concretar una de las obras de infraestructura más esperadas para el desarrollo del nordeste argentino.







