Corrientes mantiene una tarifa eléctrica más baja que el promedio nacional

Un reciente informe técnico elaborado por el Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP), organismo que depende de la Universidad de Buenos Aires y del CONICET, analizó la situación tarifaria del servicio eléctrico en el país y aportó datos que permiten dimensionar el posicionamiento de Corrientes en ese contexto. El estudio confirma que la tarifa que aplica la Dirección Provincial de Energía de Corrientes (DPEC) no se encuentra entre las más elevadas de Argentina, sino que incluso se ubica por debajo del promedio nacional en distintos niveles de consumo.

El análisis corresponde al Reporte de Subsidios y Tarifas de febrero de 2026, donde se evaluaron facturas promedio –incluyendo impuestos y sin considerar descuentos– tomando como referencia un consumo mensual de 265 kilovatios hora. De acuerdo con los resultados obtenidos, Corrientes se posiciona en el puesto 17 dentro del segmento de usuarios de altos ingresos y en el lugar 16 en el caso de los hogares de bajos ingresos, sobre un total de 28 esquemas tarifarios relevados en todo el país.

Los números comparativos reflejan una diferencia favorable para los usuarios correntinos. Mientras que el promedio nacional para los sectores de mayores ingresos alcanza aproximadamente los 76.209 pesos, en Corrientes la factura media ronda los 70.548 pesos. En el caso de los sectores de menores ingresos, el promedio nacional se ubica en 49.166 pesos, mientras que en la provincia se sitúa alrededor de 47.000 pesos.

El informe también señala que, tras las últimas actualizaciones aplicadas en el sistema eléctrico, los usuarios cubren actualmente cerca del 72 % del costo real del servicio, mientras que el 28 % restante continúa siendo financiado por el Estado nacional a través de subsidios. Esta situación se enmarca además en la Resolución 22/26 de la Secretaría de Energía, que estableció un precio estacional de 2.029 pesos por megavatio hora desde el 1 de febrero.

Otro aspecto que aborda el estudio es la percepción de incrementos en las facturas durante el verano. Según los especialistas, esto suele relacionarse con el aumento del consumo eléctrico provocado por las altas temperaturas y las olas de calor, que generan un uso más intensivo de equipos de refrigeración en los hogares. Este mayor consumo impacta directamente en el monto final de la factura, aun cuando la tarifa por unidad de energía no haya sufrido variaciones significativas.

Finalmente, el reporte remarca que las diferencias tarifarias entre provincias responden a múltiples factores, entre ellos la estructura de subsidios nacionales, los costos de distribución y las decisiones adoptadas a nivel federal sobre los precios estacionales de la energía, aspectos que muchas veces exceden la órbita directa de las administraciones provinciales.