Preocupación en sectores industriales de Corrientes por la caída de la actividad económica

El panorama industrial en Corrientes comienza a mostrar señales de preocupación en distintos sectores productivos, en un contexto económico complejo a nivel nacional. De acuerdo con los últimos datos disponibles, el índice de producción industrial manufacturero correspondiente a enero registró una caída interanual del 3,2% en el país, reflejando una desaceleración en la actividad fabril. Entre los rubros más afectados se encuentra la industria textil, que experimentó una contracción superior al 21%, convirtiéndose en uno de los sectores más golpeados por la coyuntura.

En la provincia, una de las situaciones que generó mayor impacto fue el cierre de la planta de Emilio Alal SACIFI ubicada en la ciudad de Goya. La empresa solicitó el concurso preventivo de acreedores el pasado 20 de febrero y decidió suspender sus operaciones en esa localidad, lo que derivó en el despido de aproximadamente 260 trabajadores. Los empleados afectados iniciaron reclamos para percibir el pago completo de las indemnizaciones correspondientes. Desde la compañía señalaron que entre los factores que llevaron a esta decisión se encuentran la apertura de las importaciones, la caída del consumo interno y las dificultades para sostener la competitividad en el mercado. Además, trascendió que la firma analiza la posibilidad de reorientar su producción hacia actividades más primarias, lo que implicaría una reducción considerable en la generación de empleo.

La situación crítica también se manifestó en otra empresa del sector, TN Platex, que cuenta con instalaciones en la ciudad de Monte Caseros. Allí se produjo el cierre de uno de los sectores de la planta, lo que ocasionó la desvinculación de al menos 20 trabajadores. Además, empleados de la firma informaron que durante el mes de febrero los salarios fueron abonados en dos etapas, recibiendo inicialmente solo el 70% de sus haberes.

El panorama adverso no se limita a Corrientes, sino que refleja una problemática extendida en todo el país. Según datos difundidos por la Federación de Industrias Textiles Argentinas, el sector textil operó en 2025 con apenas el 35% de su capacidad instalada y cerró el año con una caída interanual del 7,8%.

A esta situación se suma la preocupación en el sector forestal. Trabajadores de la empresa Tapebicuá, ubicada en Gobernador Virasoro, realizaron medidas de protesta con cortes sobre la Ruta Nacional 14. Los operarios denunciaron que percibieron solo el 60% de sus salarios y manifestaron incertidumbre sobre la continuidad de sus puestos de trabajo, una situación que afecta a cerca de 500 empleados. En declaraciones radiales, uno de los trabajadores explicó que el acuerdo transitorio para el pago parcial de los sueldos finalizó recientemente y que la empresa también inició un proceso de concurso de acreedores.

Otro rubro que evidencia dificultades es el de la construcción, en gran parte por la paralización de obras públicas impulsadas por el Gobierno nacional. El presidente de la Cámara de la Construcción de Corrientes, Gustavo Roselló, señaló que numerosas empresas del sector atraviesan una situación delicada y que muchas han debido sostenerse con recursos propios durante los últimos años. Aunque la provincia logró concluir un importante conjunto de obras hacia finales de la gestión anterior encabezada por Gustavo Valdés, los niveles actuales de empleo en la actividad son considerablemente menores. Actualmente se estima que alrededor de 1.500 personas trabajan en el sector, una cifra muy inferior a los cerca de 12.000 puestos que llegó a generar la construcción en períodos anteriores.

En paralelo, desde el ámbito sindical también surgieron cuestionamientos a la política salarial provincial. La conducción de la CTA Autónoma en Corrientes rechazó el aumento del 6% anunciado para los trabajadores estatales, al considerarlo insuficiente frente al avance de la inflación. El dirigente gremial Leonardo Ortiz solicitó al gobernador Juan Pablo Valdés que reevalúe la medida, señalando que los ingresos actuales no alcanzan para cubrir el costo de vida y reclamando una actualización salarial que acompañe la evolución de los precios.