Gasoducto en Corrientes: la llegada del gas natural impulsa una nueva etapa de desarrollo energético y productivo

El gobernador de Corrientes, Juan Pablo Valdés, concluyó recientemente una intensa agenda internacional en la que presentó ante empresarios e inversores una serie de proyectos estratégicos destinados a impulsar una nueva etapa de crecimiento económico y energético en la provincia. Durante su participación en el evento Argentina Week, el mandatario expuso los principales lineamientos de un plan que busca fortalecer la infraestructura energética y atraer inversiones de gran escala.

Uno de los ejes centrales de la propuesta es el desarrollo de un gasoducto que permita ampliar el acceso al gas natural en distintos puntos del territorio provincial. El proyecto contempla dos posibles vías de abastecimiento: una desde la provincia de Misiones y otra desde Resistencia, capital de la provincia de Chaco. La iniciativa busca consolidar un sistema energético más eficiente que permita abastecer a ciudades, parques industriales y nuevos desarrollos productivos.

Según explicó el gobernador, el esquema prevé completar el anillo energético del norte de Corrientes mediante una conexión con el sistema gasífero que llega desde Misiones, con ramificaciones que seguirían el recorrido de la costa del Río Uruguay hasta alcanzar la ciudad de Paso de los Libres. En esa zona ya existe un ducto que transporta gas hacia Brasil, lo que permite abastecer a localidades correntinas como Monte Caseros, Curuzú Cuatiá y Mercedes.

La segunda alternativa de provisión energética contempla el cruce de un gasoducto desde Resistencia hacia la capital correntina, atravesando el Río Paraná. Esta conexión permitiría abastecer principalmente al Parque Industrial Santa Catalina, considerado uno de los polos productivos más importantes de la región.

Durante su exposición, Valdés destacó que la llegada del gas natural abriría la puerta a nuevas inversiones industriales y energéticas. Entre los proyectos analizados se encuentra la posibilidad de instalar una central termoeléctrica a gas natural en el parque industrial, con una potencia estimada de entre 50 y 100 megavatios. Asimismo, se estudia la instalación de una planta de licuefacción o compresión de gas destinada a mejorar la logística energética regional mediante tecnologías de Gas Natural Licuado o Gas Natural Comprimido.

El plan energético provincial también incluye otras iniciativas vinculadas a la generación eléctrica. Entre ellas se encuentra el desarrollo de una central de aproximadamente 50 megavatios en la ciudad de Curuzú Cuatiá y la construcción de una planta de mayor escala —de alrededor de 300 megavatios— destinada a abastecer un centro de datos dentro del proyecto denominado Corrientes Power Hub.

De acuerdo con lo expuesto por el mandatario, una de las ubicaciones posibles para este desarrollo se encontraría en el sudeste de la provincia, en una zona donde pasa el gasoducto troncal de gran capacidad. La energía generada permitiría abastecer tanto al sector residencial como a actividades comerciales e industriales de Corrientes y también de la vecina provincia de Misiones.

Valdés señaló además que estos proyectos cuentan con una carta de intención para su estructuración financiera por parte de la empresa internacional Evensen Dodge International.

En paralelo, el gobernador presentó un plan complementario orientado a expandir la producción de energías renovables en la provincia. Esta estrategia contempla el desarrollo de parques solares de diferentes escalas, con potencias que podrían oscilar entre los 5 y los 100 megavatios, distribuidos en diversas localidades del territorio provincial. Estos proyectos podrían concretarse a través de esquemas de asociación público-privada o mediante contratos de compra de energía.

Finalmente, el mandatario también puso énfasis en el potencial de la bioenergía vinculada al sector foresto-industrial, una de las actividades productivas más relevantes de Corrientes. En ese sentido, planteó la posibilidad de instalar centrales de generación eléctrica que utilicen residuos y subproductos forestales como fuente de energía. Según estimaciones oficiales, el volumen actual de biomasa disponible permitiría alcanzar una capacidad de generación cercana a los 400 megavatios, lo que consolidaría a la provincia como un actor clave en el desarrollo energético del nordeste argentino.