En Goya, la secretaria de Industria, María Paz Lampugnani, brindó detalles sobre los motivos que llevaron a elegir a Ida Biancardi de González como una de las protagonistas del programa “Mujeres que Inspiran”. Según explicó, la decisión se basó en una combinación de factores que destacan su extensa trayectoria en el comercio, su fuerte legado familiar y su capacidad para sostener su actividad a lo largo del tiempo, incluso frente a contextos económicos adversos. Para Lampugnani, se trata de una figura que marcó un camino y merece ser reconocida en vida por su aporte a la comunidad.
La funcionaria indicó que, al momento de seleccionar a la homenajeada, buscó resaltar a una mujer que no hubiera sido distinguida anteriormente, pero que al mismo tiempo representara valores como la constancia, el compromiso y la inspiración para futuras generaciones. En ese marco, consideró que la historia de Ida reunía todas esas condiciones, ya que logró consolidar un emprendimiento familiar que trascendió en el tiempo.
En diálogo con Radio Ciudad, Lampugnani destacó el clima emotivo que se vivió durante el acto y valoró el trabajo conjunto entre distintas áreas del municipio. Señaló que la convocatoria fue impulsada por el intendente Mariano Hormaechea y la concejal Vivian Merlo, lo que permitió articular un equipo integrado por representantes del Ejecutivo y del Concejo Deliberante. Esta experiencia, según comentó, marcó un precedente de trabajo coordinado que resultó clave para el éxito del homenaje.
Al referirse puntualmente a la trayectoria de Ida Biancardi de González, Lampugnani subrayó su pertenencia a una familia históricamente vinculada al comercio y su permanente dedicación a la actividad, incluso a sus 89 años. Destacó que, a pesar de haber delegado parte de las responsabilidades en su hijo y sus nietos, continúa presente en su negocio, participando activamente cuando es necesario. Esta continuidad generacional es vista como uno de los pilares de su legado.
Asimismo, remarcó que la comerciante atravesó múltiples crisis económicas e institucionales desde la fundación de su emprendimiento en 1958, lo que refuerza aún más el valor de su perseverancia. Para la funcionaria, su historia representa el esfuerzo, la prudencia y la capacidad de adaptación que caracterizan a quienes logran sostener un proyecto a lo largo del tiempo.
Finalmente, Lampugnani reflexionó sobre la importancia de reconocer a las personas en vida, destacando la emoción que generó el homenaje tanto en la protagonista como en la comunidad. En ese sentido, resaltó que este tipo de iniciativas permiten visibilizar el rol de mujeres que, en contextos históricamente adversos, lograron abrirse camino en ámbitos tradicionalmente dominados por hombres, dejando una huella significativa en la historia local.






